Dr. Matteo Famiglietti

Aumento
de pecho

CIRUGÍA DE MAMA

La cirugía de aumento de pecho consiste en la implantación de una prótesis mamaria de silicona debajo de la glándula mamaria o del músculo pectoral mayor, con el fin de aumentar el tamaño de la mama y mejorar su forma, corregir asimetrías que puedan existir entre ambos pechos o malformaciones congénitas.

A día de hoy este tipo de intervención quirúrgica es la más demandada por mujeres de todas las edades, suponiendo más del 40% de las intervenciones de cirugía plástica que se realizan en España a lo largo del año.

En caso de que la mama esté caída, vacía y con flacidez cutánea notable, puede ser conveniente combinar el aumento de volumen con un levantamiento mamario (mastopexia).

 

LOS IMPLANTES

La selección del mejor implante es una parte importante para conseguir un resultado satisfactorio.

Hay varios tipos de implantes mamarios en el mercado. Hoy en día, el más seguro y más utilizado tiene una cubierta exterior de silicona y un relleno de gel cohesivo de silicona, cuyas moléculas poseen una elevada viscosidad. Por esto, en caso de deterioro de la prótesis o de rotura, el gel tiende a quedarse unido en su interior, reduciendo la probabilidad de que se desplace a otras zonas.

Los implantes se diferencian en volumen, forma (redonda, anatómica y ergonómica) y superficie (lisa o micro/nanotexturizada). La elección del tipo más adecuado se comentará con el cirujano en el momento de la consulta.

 

PREOPERATORIO

Antes de la intervención, la paciente deberá someterse a una serie de pruebas médicas y análisis de laboratorio para valorar el estado de salud general y confirmar que es apta para este tipo de intervención. Estas pruebas incluyen mamografía/ecografía mamaria, análisis de sangre, electrocardiograma.

Asimismo, hay que informar a los sanitarios de los tratamientos farmacológicos actuales y sobre cualquier alergia.

Se recomienda evitar tomar medicamentos antiinflamatorios tipo aspirina y derivados una semana antes de la cirugía y dejar de fumar 20 días antes.

La cirugía no debe realizarse en pacientes embarazadas y hasta 6 meses de la finalización de la lactancia.

 

INTERVENCIÓN

Se trata habitualmente de un tipo de cirugía ambulatoria, se realiza bajo anestesia general y la duración puede ser de 1-2 horas dependiendo de la técnica utilizada.

Básicamente, son 2 los tipos de vías de acceso más utilizados para la colocación de las prótesis mamarias en la cirugía de aumento de pecho: a nivel del surco inframamario, la más frecuente, o a nivel hemiareolar, es decir, a lo largo de la mitad del borde de la aréola. Posteriormente, el implante mamario se coloca en su bolsillo, que se realiza principalmente con 2 técnicas: subglandular (encima del plano muscular) o con técnica dual plane (bajo el músculo pectoral mayor, liberando sus inserciones inferiores).

 

CUIDADOS POSTOPERATORIOS

Una vez que la operación se ha completado, se usará un sujetador post-quirúrgico específico para mamoplastia, que la paciente llevará por un mes, 24hs al día.

Durante los primeros 3-4 días se recomienda descansar; por las primeras 2 semanas se deben evitar los movimientos bruscos y amplios de los brazos, su elevación encima de los hombros y el levantamiento de objetos pesados. Es normal que surjan molestias en los brazos al moverlos e incluso hinchazón en los pechos puesto que la zona permanecerá inflamada durante unas semanas.

La reincorporación a la rutina cotidiana es paulatina y bajo protocolo médico, que irá avanzando a medida que las molestias desaparecen.

La conducción de vehículos se puede reanudar después de aproximadamente 14 días, sin esfuerzos excesivos.

El período de baja laboral es algo que depende mucho del tipo de tareas que la paciente desempeñe, pudiendo reanudar un trabajo de oficina trás 2 semanas de la intervención; en cambio, será necesario más tiempo para un trabajo que requiera más esfuerzo físico.

Se recomienda esperar un mínimo de un mes para volver a practicar ejercicio físico (un mes y medio para los exercicios que involucren los pectorales), así como es importante evitar la exposición a fuentes de calor excesivas durante las primeras 6 semanas (por ejemplo, sauna, baño turco).

En general, se recomienda evitar exponer una cicatriz al sol directo durante los primeros 6 meses después de la cirugía sin protección, sobre todo en las horas pico. Por lo tanto, cubrir las cicatrices y/o utilizar protector solar con factor de protección alto es fundamental.

Es aconsejable dejar de fumar durante 20 días después de la cirugía, ya que esto aumenta el riesgo de complicaciones y puede causar un retraso en la cicatrización.

DR. MATTEO FAMIGLIETTI

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