Dr. Matteo Famiglietti
Cicatrización
CIRUGÍA CORPORAL
La cicatrización es parte del proceso natural de reparación de una herida y la cicatriz es la marca permanente e inevitable de la lesión tisular recibida.
El desarrollo y la evolución de una cicatriz pueden ser impredecibles y su apariencia depende de múltiples factores, como su localización anatómica, el tipo de trauma, el tamaño de la herida, el sexo, la edad y la raza del paciente, eventuales enfermedades sistémicas, fármacos, incluso el tabaquismo. También existen factores constitucionales que predisponen al desarrollo de cicatrices patológicas.
Los tipos de cicatrices que pueden requerir tratamiento, médico y/o quirúrgico, incluyen:
Cicatriz atrófica: cicatriz blanquecina, ensanchada y hundida en comparación con la piel de alrededor, con una superficie brillante y arrugada, caracterizada por una pobre deposición de colágeno, una epidermis más delgada y, por lo tanto, con menor resistencia.
Cicatriz hipertrófica: cicatriz enrojecida, engrosada y elevada, a veces con picor y/o dolor. Aparece en las primeras semanas del trauma, crece rápidamente durante los siguientes 3-6 meses, permaneciendo confinada dentro de los bordes inciales de la herida y, tras una fase estática, sufre una lenta regresión que puede durar años.
Cicatriz queloide: cicatriz de color rojizo, marrón o morado, significativamente elevada y gruesa, dolorosa y con picazón intenso, causada por la deposición excesiva y desordenada de colágeno. Aparece hasta un año después del trauma y crece paulatinamente con una tendencia a expandirse hacia el tejido sano circundante, a diferencia de la cicatriz hipertrófica, sin tendencia a la regresión espontánea. También se caracteriza por la tendencia a la recidiva local tras su extirpación quirúrgica completa, incluso con un aumento del tamaño. La predisposición a las cicatrices queloides suele ser genética.
Cicatriz que se retrae o es responsable de cualquier distorsión de los tejidos que pueda provocar una alteración funcional, como es el caso de las cicatrices de quemaduras.
Eliminar una cicatriz por completo no es posible, sin embargo a día de hoy es posible mejorarlas gracias a varios tipos de tratamiento, solos o combinados entre sí:
- Aplicación de tiritas o cremas de silicona
- Dermoabrasión
- Láser
- Peeling químico
- Inyección intralesional de corticoides
- Cirugía
La cirugía puede limitarse a una escisón elíptica fusiforme (intralesional, es decir, dejando intactos los márgenes externos de la cicatriz (en el caso de los queloides, para reducir su tasa de recurrencia), o completa, eliminando así todo el tejido cicatricial) o aprovechar las ventajas de los colgajos cutáneos para cambiar la dirección y la tensión de la cicatriz.
Las cicatrices muy extensas pueden requerir varios tiempos quirúrgicos, incluyendo, a veces, el utilizo de expansores tisulares.
En caso de cicatrices atróficas, una lipotransferencia podría corregir la depresión de la piel y mejorar la calidad de los tejidos.